UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD
Bueno, ¿qué tal con esos nuevos objetivos? Llegastéis a algún acuerdo con vuestro Daruma? Os he dado tiempo 😜
Por mi parte, después de Osaka, y de camino a Tokyo, hice una parada extra. Me quedé con la cosa de haberme escapado literalmente de Kyoto, así que decidí darle una segunda oportunidad, y menos mal.
La locura de gente seguía siendo igual y tuve que enfocar mi paso por Kyoto en modo zen. Decidí que lo que de verdad quería era ver cómo era realmente la ciudad, por lo que decidí solo ir a una de las "zonas turísticas" y, si eso, dejar el resto para más adelante. Opté por el conjunto de santuarios de Fushimi-inari Taisha, muy conocido por la cantidad de Toriis, o puertas que puedes encontrar allí.
Lo bueno, es que decidí finalmente ir al Santuario a 10 minutos de llegar a Kyoto, por la tarde. Así que para cuando llegué, había mucha gente, sí,
pero esto era principalmente en la zona más baja. El día estaba llegando a su fin y la gente se estaba empezando a retirar, y a la que subí un poco el montecillo (ahora ya sabemos que los Santuarios Shintoístas están siempre rodeados de naturaleza), ya no había nadie o casi nadie, y no solo eso, si no que los colores del atardecer le daban una atmósfera a todo, muy bonita.
Los torii son las entradas a los santuarios Shintoístas. Representan el paso del mundo profano al mundo sagrado y el hecho de que aquí se puedan encontrar tantas es debido a que Inari que en primer lugar era la diosa del arroz, también está vinculada con la prosperidad. Siendo este Santuario lugar dónde comerciantes y artesanos ofrecían culto a cambio de obtener riqueza en sus negocios. Los torii son donaciones de agradecimiento por los éxitos.
A parte de los torii, se pueden encontrar muchas figuras de zorros. Os dejo deberes si queréis saber qué significan ;)
Después, de echar el rato allí y ver el atardecer, fui hacia mi hotel, ya que no había pasado por ahí todavía (ventajas de viajar solo con una mochila), y después de la muy necesaria ducha, bajé a ver qué encontraba para cenar.
Justo en frente del hotel vi un localillo vacío que tenía buena pinta aunque todo estaba en japonés y no sabía muy bien qué me iba a encontrar. Sin embargo, leí que ponía Wagyu y todavía tenía pendiente probar la famosa carne, así que entré.
Llamaremos a este rato la "Wagyu experience".
Al parecer, se trataba de un nuevo local (llevaba abierto un mes por lo que me dijeron) especializado en la preparación de carne de Wagyu de la más alta calidad; me voy a arruinar, pensé. Pero no, aquí en Japón comer fuera es bastante barato, incluso en locales como este, que claramente fue más caro que el resto. Fue perfectamente asequible (pagué lo que vale una hamburguesa con bebida en Islandia) y de verdad que fue increíble.
El menú era una degustación compuesta por una serie de entrantes basados en hortaliza fresca, tofu en varias formas y daditos de pescado crudo (no me preguntéis qué pescado), seguido de tres pases de varios tipos y cortes de Wagyu servidos de diferente manera:
1. Shabu-Shabu
2. Premium
3. Sukiyaki
Cerrando con un poquito de matcha y té japonés para acabar.
Os pido perdón de antemano por las fotos. Sé que son horribles pero estaba cansado y no tenía la cámara (aparte de que estaba más al papeo que a otra cosa).
Estaba todo buenísimo, no quedó nada. El personal también fue súper majo, íbamos hablando de esto y de aquello de aquellas maneras, casi por signos, pero nos entendimos, que es lo importante. Hasta me dieron algún consejo para disfrutar de la Kyoto más tranquila. Experiencia top.
La verdad es que la comida en Kyoto ha sido muy buena en general. Al día siguiente y antes de pasear por la ciudad, fui a un restaurante vegano a desayunar por una recomendación personal, y más de lo mismo; riquísimo.
Después, del desayuno, paseíto por la zona tranquila de Kyoto, llena de callejuelas y una rivera súper agradable y también estuve paseando por los jardines del parque del Emperador. Muy guay.
Ya toca volver al primer y último destino: Tokyo, dónde pasaré los últimos días en Japón.
Abrazos!
Guille.











Bueno, bueno, bueno...como se lo está pasando el niño.Muxus
ResponderEliminar🍜🍜🥡🥡⛩️⛩️
Que ganas de volver a saber de ti y tu viaje ,que disfrutes los últimos días por Tokio y lo de los santuarios entre la naturaleza será para conocerlo ,besos
ResponderEliminarTo-ki-o o ki-o-To, viva la originalidad!
ResponderEliminarLos zorros son los guardianes (.) Que pasada todo!!
ResponderEliminarIseba ,esperando tus comentarios ,todo precioso y disfruta delos ,días que te quedan ,muxus
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