LAS TRES VIDAS
Históricamente, el ser humano ha intentado buscar una explicación a la muerte. Pero no solo eso, si no que también se ha empeñado, y sigue empeñándose, en encontrar una escapatoria a lo inebitable. El protagonista de hoy llevó este concepto al mayor de los extremos.
Se dice, que en haras de conseguir la vida eterna, el emperador Qin Shi Huang (esta pista ya os tiene que decir dónde estoy), probó de todo. Habló con médicos y alquimistas e incluso mandó emisarios fuera de sus fronteras para encontrar el elixir de la inmortalidad. Pero nada, de hecho, estos remedios que le prometían la inmortalidad fueron precisamente los que aceleraron su muerte ya que estaban basados en mercurio (altamente tóxico).
Sin embargo, podríamos decir que el emperador tenía un as bajo la manga y basado en la teoría de las tres vidas, se preparó su "rinconcito" para la vida eterna, la de después de la muerte corporea y para ello, mandó construir un mauseleo; pero no uno cualquiera, uno tan grande como una ciudad, en el que no solo se encontraría su nicho, si no que también cupiera un ejercito que lo protegiera y otras personas que lo entretuvieran, así como artesanía e instrumentos musicales.
Lo más curioso de todo esto, es que esta "ciudad" se encontró de casualidad. En 1974 (hace nada), un granjero que estaba cavando un pozo para obtener agua, sin quererlo, se encontró con uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo pasado; el ejercito del primer emperador Chino formado por 8000 soldados de diferentes rangos.
Los conocemos como los soldados de Terracota (por el tipo de arcilla con el que están hechos) y la verdad es que no tienen ningún tipo de sentido. Cada uno de ellos, repito, cada uno, representa una persona diferente y esto significa que no hay dos iguales, cada rostro es diferente al resto. Se pueden ver los diferentes rangos y todo está hecho al más mínimo detalle. Eso sí, la visita es curiosa.
Hay gente, mucha gente. Yo he cogido un tour guiado porque tenía curiosidad de cómo iba a ser, aunque luego me he quedado un rato más por mi cuenta. Incluso la guía nos ha dicho, que si queríamos tener una buena vista de los guerreros desde los diferentes balcones, la forma más idónea iba a ser empujando, literlamente. Y así era.
Lo que no saben es que yo he hecho atletismo y que me enseñaron a meter codos.
Jade (tengo serias dudas de que ese fuera su nombre real), nuestra guía, iba con el turbo puesto. A la que tocaba caminar, nos sacaba como 30 metros, pero era bastante graciosa y nos ponía a prueba con preguntas que nadie sabía contestar todo el rato.
Al final del tour, yo ya estaba pensando un poco en la tercera vida también, porque no os lo he dicho todavía (aunque se intuye), pero yo había ido al tour directo del aeropuerto. Sin embargo, al salir del recinto, la salida daba a una calle con mucha vida y comida en la que me he comprado una especie de hojaldre relleno de cerdo desmigado, que me ha dado la vida.
El vuelo han sido al final casi 10 horas, que se han pasado bastante rápido, la verdad. China es curiosa ya desde el primer momento que entras en el avión (aunque estés en París). De fondo había una musiquita alegre pero siniestra, estilo parque de atracciones de película de miedo, que aparentaba mostrar una felicidad rarilla. Por otro lado, los asientos eran muy estrechos para ser un vuelo tan largo. Es en estos momentos cuando agradezco ser tan pequeñín. Pero lo dicho, no ha sido tan duro. Eso sí, cayeron dos películas y un documental, una charla con los de los asientos de al lado, dos comidas y un rato de minijuegos matemáticos que me hicieron sentir tontito (no pasé ni del primer nivel).
Después del museo de los guerreros de terracota, me he venido a Xi'an dónde pasaré un par de días y después de una merecida ducha y una siesta, he dado un paseo nocturno por la ciudad amurallada.
Había mucha vida y mucho contraste. Me ha llamado la atención que hubiera tiendas abiertas de todo tipo. De repente te encontrabas una tienda de marcos para puertas con mucha luz y un megáfono como pidiendo a la gente que entrara. Aún tengo que entender muchas cosas. Es difícil entablar una conversación con la gente aquí, porque nadie habla inglés, aunque no parece difícil moverse y encontrar ayuda.
Aún no sé qué haré mañana, así que será una sorpresa para tod@s.
Por si no habías acertado aún, estoy en China 😜.
Mañana más.
Guille.








No hacerte el destino pero si el continente!! K guay china si no tienes planes puedes mirar en ir a los 999 escalones o más conocidos como puertas al cielo! Igual es un poco lejos de tu destino pero ya que eres deportista pa ti k son 999ñ9 escalones??? Jajajajja
ResponderEliminarMuxus