INTENTAR APACIGUAR LA MONTAÑA
Es probable que hayáis escuchado sobre el terremoto en Japón. Estoy bien. Yo no he sentido nada y creo que las zonas en alerta por un posible tsunami se encuentran más al norte. Esperemos que no pase nada. En este sentido, Japón se parece en cierta medida a Islandia, y es que ambos son países localizados en zonas geográficas, digamos delicadillas, en las que sus habitantes consiguen llevar su rutina a merced de Madre Naturaleza. Desde tiempos pasados, el ser humando ha intentado invocar fenómenos como la lluvia para mejores cosechas o calmar eventos como las erupciones mediante ritos, plegarias, bailes, etc. Y estando dónde estoy, es comprensible la importancia que llega a tener un Santuario como el de Fujisan Sengen en Fujinomiya. Un Santuario a partir del cual Fujinomiya se ha desarrollado y por el cual la gente viene a rezar para pedir agua, buena pesca y seguridad en los viajes entre otros. Konohana-Sakuya-hime, su deidad, es símbolo de la belleza y la piedad...