LAS TRES VIDAS
Históricamente, el ser humano ha intentado buscar una explicación a la muerte. Pero no solo eso, si no que también se ha empeñado, y sigue empeñándose, en encontrar una escapatoria a lo inebitable. El protagonista de hoy llevó este concepto al mayor de los extremos. Se dice, que en haras de conseguir la vida eterna, el emperador Qin Shi Huang (esta pista ya os tiene que decir dónde estoy), probó de todo. Habló con médicos y alquimistas e incluso mandó emisarios fuera de sus fronteras para encontrar el elixir de la inmortalidad. Pero nada, de hecho, estos remedios que le prometían la inmortalidad fueron precisamente los que aceleraron su muerte ya que estaban basados en mercurio (altamente tóxico). Sin embargo, podríamos decir que el emperador tenía un as bajo la manga y basado en la teoría de las tres vidas, se preparó su "rinconcito" para la vida eterna, la de después de la muerte corporea y para ello, mandó construir un mauseleo; pero no uno cualquiera, uno tan grande com...