PASOTISMO ILUSTRADO

Cada día tengo que estar pendiente de muchas cosas debido a mi trabajo. Qué tiempo va hacer, en qué condiciones creo que me voy a encontrar el glaciar, qué preparados y preparadas para la que se viene creo que van a estar las personas que vienen al tour, ¿llevo todo lo necesario en la mochila? ¿ cuál es el plan A para hoy? ¿y el B? me acuerdo, estoy en Islandia, ¿cuáles son los planes C y D?... 


Es por eso, que ahora que comienzan mis vacaciones, me ha costado mucho sacar fuerzas para planear nada. Tanto que justo, justo sé a dónde me dirijo. Llegaremos a eso más tarde. 


La temporada de invierno se ha hecho muy corta, pero ha sido rara. Apenas hemos tenido frío y nieve (gran año para haberse comprado unos esquís que solo he podido usar una vez) y además, no se ha sentido muy saturada de gente. Las "altas" (para ser Islandia) temperaturas han hecho que incluso en invierno, el glaciar haya cambiado constantemente, y esto, no solo son muy malas noticias, si no que también nos ha forzado a tener que adaptarnos mucho en los tours; cuevas inestables, necesidad de buscar otros "spots", alargar las caminatas para llegar a algo digno... Pero aquí nos gusta mirar al lado bueno de la vida, y esto ha significado a su vez, variedad y lugares espectaculares. 





Las nubes han tapado bastante el cielo este año por nuestra zona, y a pesar de que la actividad de Auroras ha sido muy buena, nosotros las hemos visto poco. Pero las hemos visto, y muy fuertes :) 





En lo personal, ha habido de todo, altos y bajos, pero en general, he estado muy tranquilo todo el invierno. Tal vez demasiado tranquilo estas últimas semanas, ya que, como decía al principio, no he preparado casi nada de estas vacaciones. Pero tranquilidad, que lo importante está ;) 


Ahora mismo, me encuentro en París. Después de coger un vuelo que casi pierdo por mi pachorra (he llegado al aeropuerto 40 minutos antes del despegue), he cogido un tren al centro y después de dejar la mochila y darme una ducha en el hotel (hace mucho calor aquí), he ido a dar un paseo por las orillas del Sena. Hacía mucho, como un par de años, que no estaba a más de 22 grados; me ha hecho ilusión ponerme pantalones cortos de nuevo, aunque eso sí, mis pantorrillas están blanco radiactivo. Espero recuperar mi color estas semanas... Bueno, que me despisto. Después de llegar, me he dado un paseo por el Sena y la idea era llegar a ver la Torre Eiffel, que al parecer estaba cerca de mi hotel. Se me había olvidado lo grande que es París. Dos horas de ida y casi otras dos de vuelta, a ritmo ligerín. Eso sí, me lo he pasado bien y me las he apañado para ver el atardecer desde el Puente Alexandre III. 



Obviamente, también ha caído el croissant protocolario y mañana intentaré ir a algún museo. Todo es muy diferente aquí a lo que estoy acostumbrado últimamente y a pesar de que el paseo ha sido bonito y de que sé que París tiene su qué, estoy contento de que solo voy a pasar un par de días, más se me haría un poco largo, creo. 


Y todo esto para decir que me voy de viaje de nuevo... vaya chapa. Así que sí, ¡retomamos el blog después de mucho tiempo! Estad atent@s que pronto, si no lo sabéis ya, veréis a dónde voy :) 


Un abrazo! 


Guille. 





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