LA MEJOR FORMA DE TERMINAR MI PASO POR CHINA
Aún me cuesta un poco dormir y ayer me fui a dormir bastante tarde. Esto ha significado que me ha costado levantarme y que me he perdido el desayuno buffet del hotel... con la rabia que me da eso. Pero bueno, había que descansar porque hoy tocaba día largo de despedida.
En un principio, el plan era ir por la mañana a la ciudad prohibida y por la tarde a la Gran Muralla. El problema es que el internet sigue dándome problemas en Pekín y no he podido acceder a la primera... ha sido bastante jaleo y más teniendo en cuenta que luego quería ir a ver la muralla y que esto sin internet iba a ser imposible.
He perdido lo poco de mañana que tenía y se me estaba haciendo bastante tarde para lo de la muralla también. Depende a qué zona de la muralla quieras ir, está más o menos cerca; y la zona que quería ver yo era la más lejana, como a dos horas y media de la ciudad.
Se me echaba el día encima y ya veía que no llegaba. He de confesar que he maldicho el internet un par de veces también (pero suave). Sin embargo, tras parar por un segundo a conectarme conmigo mismo y ver qué opciones tenía, he decidido darle un intento. Llegaré justo, pero puedo llegar.
Y así ha sido, he llegado 30 minutos antes del cierre de entradas. Éxito! No tengo muchas palabras para describir la experiencia; lo voy a intentar. La zona es una zona montañosa bastante frondosa y con muchas cimas por las que la muralla va cresteando hasta dónde alcanza la vista. Realmente espectacular. Además, como estaba en un tramo un poco menos accesible (lo sé, podría haberme complicado un poco menos), no había casi nadie. A parte de los trabajadores he visto como a unas 6 personas en total. En general, tenía toda la muralla para mí solo. Un lujo.
Quería venir a este tramo de la muralla, porque sabía que en general había menos gente, pero también porque era el menos adaptado al turismo, y podías ver tramos con la muralla original intacta. Un poco derruida, pero intacta.
Como ya sabéis, la Gran Muralla sirvió a China para protegerse principalmente de los vecinos del norte, y es curioso porque tenían varias técnicas para este fin. La que más se suele comentar es que las escaleras son irregulares para que el enemigo no pudiera moverse con facilidad en el caso de que accediera a ella. Y vaya si lo son! Incluso paseando tranquilamente era fácil tropezarse. Algunos tramos eran trepadas realmente empinadas.
Pero los escalones variaban en todos los sentidos: diferentes alturas, anchuras, grosores...
Es un sitio realmente espectacular y solo pensar que tiene más de 2000 años y que cubre una distancia de más de 21.000 kms... muy loco. Me ha dado un poco de pena haber llegado tan justo, pero la verdad que ha merecido mucho la pena.
Cierro con esto mis días en China, mañana ya os escribo desde otro país, en el que voy a tener más tiempo y todo irá mucho más tranquilo :)
Gracias por acompañarme esta semana por China :)
Guille.



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