INTENTAR APACIGUAR LA MONTAÑA

Es probable que hayáis escuchado sobre el terremoto en Japón. Estoy bien. Yo no he sentido nada y creo que las zonas en alerta por un posible tsunami se encuentran más al norte. Esperemos que no pase nada.  


En este sentido, Japón se parece en cierta medida a Islandia, y es que ambos son países localizados en zonas geográficas, digamos delicadillas, en las que sus habitantes consiguen llevar su rutina a merced de Madre Naturaleza. 


Desde tiempos pasados, el ser humando ha intentado invocar fenómenos como la lluvia para mejores cosechas o calmar eventos como las erupciones mediante ritos, plegarias, bailes, etc. Y estando dónde estoy, es comprensible la importancia que llega a tener un Santuario como el de Fujisan Sengen en Fujinomiya. 




Un Santuario a partir del cual Fujinomiya se ha desarrollado y por el cual la gente viene a rezar para pedir agua, buena pesca y seguridad en los viajes entre otros. Konohana-Sakuya-hime, su deidad, es símbolo de la belleza y la piedad y por tanto se la asocia con una casa feliz y un parto fácil. 

El Santuario es precioso, rodeado de cerezos,  otras plantas y un laguito dónde la gente pasea, medita, reza y lee. 


He pasado tres días en los alrededores de Fuji y la verdad que han estado muy guays. Me han servido para desconectar, estar tranquilo, pasear y ver algo de naturaleza, como las cascadas de Shiraito o pasear por algún bosque.





Mañana me dirijo rumbo a Nagoya y seguiremos explorando. Aún no sé muy bien qué me voy a encontrar allí. Pero, como hasta ahora, voy dejando que me sorprenda el camino. 

Estos días, estoy un poco más introvertido y más metido en mi mundo, pero aún así he podido charlar un rato con un par de personas. En Shiraito, un estudiante, que quería ser guía me preguntaba a ver cómo había descubierto esas cascadas ya que no solía ir mucho extranjero por ahí (no me lo parecía la verdad, aunque sí que es verdad que principalmente eran japoneses los que estaban ahí), y ha estado guay porque hemos compartido experiencias. También he hablado un rato (un poco más corto esta vez por la barrera del idioma) con una mujer que arreglaba un jardín y que le estaba quedando muy chulo. 


Sigo sin entenderme mucho en cuanto a transporte público. Me está costando entender de dónde vengo y a dónde voy, aunque al final siempre llego a dónde quiero. Eso sí, la sensación de incertidumbre ahí sigue. Supongo que le acabaré pillando el truco. 





Seguiremos informando ;) 


Un abrazo. 


Guille. 




Comentarios

  1. Pasito a pasito llegas a todo(.)

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  2. Creo que este día está muy bien y sitios muy chulos ,y me encanta la foto de la mujer con el jardín,ánimos y ya sabes que esperamos tus noticias ,cuidate

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