CHENGDU II

Si ayer ya os dije que la primera impresión de Chengdu había sido buena, la segunda ha sido todavía mejor. También os decía que la visita a Chengdu iba a ser un tanto improvisada y corta, pero aún así, ha merecido muchísimo la pena. 


Ahora mismo me encuentro en el tren a Pekín y como tengo un viaje bastante largo (de 7 horas y media), he estado leyendo un poco para ver si mi experiencia aquí iba en concordancia. 


Hoy por la mañana, y tras un desayuno riquísimo, he salido a dar un paseo sin rumbo fijo, simplemente a explorar. Me ha llamado la atención la cantidad de parques y zonas verdes que tiene la ciudad. He paseado por dos bastante grandes hoy. Ambos con bastante vida. 



Por lo que he leído, Chengdu es conocida por su ritmo pausado y su calma y la verdad es que se siente así, parece mentira que sea una ciudad con 20.000.000 de habitantes. 




Se veía mucha gente paseando, haciendo deporte, charlando en las terrazas o reunidas en una mesa jugando a cartas o a un juego tipo dominó. 



Toda esta calma, sin embargo, se ha perdido en el mismo momento que he llegado a la estación de trenes. Aquí sí, se ha sentido lo grande que es la ciudad (y la estación). 



Llamadme exagerado si queréis, pero juraría que 10 o 12 de esos 20 millones de habitantes estaban en la estación hoy, qué barbaridad. Se entiende no obstante, que la ciudad esté tan calmada. Me ha sido difícil encontrar un sitio dónde sentarme para esperar el tren, y cuando lo he encontrado, a los 45 segundos dos mujeres que hablaban muy rápido y alto se han sentado a mi lado y han sacado una especie de snack que olía muy fuerte a especias, y mordisco que daban, mano que se limpiaban de migas en mi mochila. Me he tenido que levantar a buscar otro sitio. Luego hay una cosa a la que me está costando un poco más acostumbrarme, y es que en los sitios cerrados huele mucho a sopa instantánea (bueno, y en la calle también), la comen todo el rato y huele mucho; todavía no me hago... incluso en el tren la está tomando todo el mundo y se le revuelve un poco la tripa a uno. Y hablando de sopa (ahora que me sacáis el tema), ayer cené sopa. La verdad es que está rica. 

Chengdu es conocida también por su comida picante. Por lo que tengo entendido, se les debe de ir de las manos incluso, pero quien bien me conoce, bien sabe que esa es una experiencia que yo no voy a vivir. De hecho, ya voy haciendo mis pinitos con el chino y ya he aprendido a decir "bù la" (no picante); primero, lo importante.  

No me ha dado tiempo a experimentar más, pero la verdad que me quedo con ganas. Había muchas galerías, museos y espectáculos que tenían súper buena pinta (de hecho, la ópera de Sichuan es bastante conocida, podéis buscar en youtube). Así que habrá que volver. 



Mañana más :)

Guille. 



Comentarios

  1. Ahora a descansar ,que ahí serán las 2 o 3 de la mañana

    ResponderEliminar
  2. Ánimo en el viaje ,haber que tal Pekin

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LAS TRES VIDAS

PASOTISMO ILUSTRADO

JET LAG