CEREZOS EN FLOR Y MERCADO DE SOLTEROS
Antes digo que todo estaba siendo muy fácil, antes llegan los contratiempos. Durante estas 24 horas que llevo en Pekín, ya me he dado cuenta de que aquí, sin internet, no eres nadie.
Todo empezó ayer a mi llegada a la capital China. No sé si es por la cantidad de gente que hay o por qué, pero mi tarjeta móvil dejó de funcionar, de repente. 22:30 de la noche, después de 7 horas y media de tren, allí me encontraba yo, en la estación de trenes moviéndome de alante atrás a ver si mi móvil pillaba señal; porque sin internet, no podía llegar a mi hotel, principalmente, porque no sabía dónde estaba.
En estas idas y venidas, todos los taxistas de la zona me preguntaban que si quería que me llevaran a algún lado (me verían desorientado). Lo que no sabían es que no podría pagarles, ni decirles a dónde tenía que ir.
A los 20 minutos, milagro! Llega internet, consigo contactar con mi hotel para preguntarles en qué parada de metro me tenía que bajar para llegar allí. Respuesta:
Genial, muchas gracias. Se me vuelve a ir internet.
Se me ocurre ir a preguntar a la zona de tickets del metro porque igual, enseñándoles ese mensaje, me podían decir qué metro habría de coger. Aleluya! Medio-medio nos entendemos y me dicen que coja la línea 10, pero que corra. No entendía muy bien lo de correr hasta que caí en la cuenta de que eran casi las 00:00 ya. Bueno, no llegué a tiempo.
Volví a salir a la calle a ver si volvía a pillar un poco de señal y, ¡sí! Tenía una rayita, lo suficiente para pedir un Didi al hotel.
El didi llego bastante rápido y el conductor parecía bastante majo. Todo iba bien, hasta que nos paró un control policial. Al parecer, el policía de turno no se fiaba mucho de lo que dijo el conductor y le pidió que abriera la ventana de atrás. Me miró, le saludé, y dijo algo en Chino. El conductor cambió el tono y por lo que entendí, el policia quería ver quién era yo, pero al escuchar a mi conductor quejarse, se acerco lo que parecía ser un inspector y nos dejó pasar (estaría aburrido el policía). 'Es un control rutinario' me dijo el taxista.
Al llegar al hotel, volvía a no tener internet y no podía acceder a mi reserva, ni pagarla, por lo que todo fue un poco más lento. Nadie hablaba inglés y yo solo quería irme a dormir. Cuando llegué a la habitación, intenté contactar con la compañía de mi tarjeta para ver qué había pasado, pero internet en general, por lo menos al que estamos acostumbrados aquí, está bastante capado, por lo que no fue muy fácil y tampoco me dieron ninguna solución buena. Así que pensé: mañana será otro día.
Hoy al despertarme, parecía que volvía a tener internet, así que después de hacer algún recado, he salido del hotel sin rumbo fijo. Enseguida te das cuenta de que Pekín no es como Xi'an o Chengdu. La cantidad de gente y movimiento que hay aquí es muy loca.
La foto de arriba es la calle dónde está mi hotel; no es en el centro y no es hora punta. Es así constantemente y en todos lados.
Caprichoso de mí, no me apetecía estar mucho en zonas muy ruidosas y he visto que en la otra punta de la ciudad había un parque dónde se celebraba el festival de los cerezos en flor; el parque de Yuyuantan. He cogido el metro y para allá que me he ido. Sorpresa! Cuando he llegado allí (literalmente al otro extremo de Pekín), mi conexión se ha vuelto a ir. Va a estar graciosa la vuelta he pensado; pero bueno, eso es problema del futuro Guillermo.
Como no tenía acceso al GPS, he tenido que ir preguntando a la gente por el parque y poco a poco, me he ido acercando. No ha sido tan complicado; la gente es muy maja.
Al llegar, he visto que la entrada era de pago (y aquí todo se paga con el móvil). Pero, tras un ratito de charla por gestos, me han dejado pagar en efectivo (menos mal que en su día leí que esto podía pasar).
El parque, aunque lejos de los parques de Chengdu, estaba bastante guay y había rinconcitos bastante cucos.
He paseado un par de horas por él y realmente se sentía mucho que se estaban preparando para el festival de los cerezos en flor (16 de abril).
Lo que no esperaba encontrarme, era un mercado de solteros.
Al parecer, en este parque la gente se propone a sí misma o a sus hijos al más puro estilo lonja para encontrar pareja. Iba paseando yo tan tranquilamente, cuando he visto una especie de porchecillo con mucha gente mirando varios papeles en el suelo, y me ha dado curiosidad.
No entendía nada, pero luego he visto que se trataban de descripciones de personas. Y la gente se las tomaba muy en serio. Prestaban mucha atención a las descripciones e incluso he visto a padres y madres con libretas entrevistando a los candidatos.
Se describían rangos de edades de interés, alturas, pesos, puestos laborales... y a lo que más importancia se le daba, los dineritos. Se pedían sueldos, puestos laborales importantes, casas propias... muy exigentes ellos y ellas. Yo creo que no cumplía ningún requisito, así que me he ido y he seguido con mi paseo.
¿Os acordáis que os había dicho que el problema del internet iba a ser para el futuro Guillermo? Bueno, pues ahora ese Guillermo era el presente Guillermo. Sin embargo, el presente Guillermo también estaba en el modo despreocupado Guillermo y ha pensado que sería una buena idea seguir a su intuición y pasear libremente hasta encontrar una estación de metro ya que sabía el nombre de la parada cercana al hotel y malo sería...
3-4 horas de paseo han sido las que he necesitado para encontrar el metro. Al parecer me oriento mejor en la montaña que en la ciudad. Y he de confesar que he encontrado la estación porque ya empezaba a estar un poco cansado y he preguntado a un chaval que me lo ha dicho. Eso sí, he visto zonas muy auténticas, casas más humildes y un estilo de vida callejero muy diferente. Me ha gustado.
Encuentro Pekín bastante caótica para mi gusto, pero está siendo interesante. Mañana es mi último día en China y pasado pronto por la mañana, ya vuelo a mi destino objetivo, pero bueno, no nos adelantemos que aún queda un día y ya habéis visto que puede cundir :)
Un abrazo!
Guille.








Madre mía que animado y que bien vas resolviendo todo ,cuidate y sigue disfrutando 💋
ResponderEliminarMenos mal que no te pones nervioso...
ResponderEliminarLo que no entiendo es como no has dejado tus datos en el parque...mal partido tampoco eres 😄😄😄