Reencuentro con los Puffins

Hacía mucho que no pasaba por aquí y alguno ya me ha empezado a preguntar. Lo cierto es que ha estado complicado hacer planes porque no ha parado de hacer viento y de llover. A parte de que la rutina aquí es ir a trabajar; como si estuviera allí, pero aquí.

Sí que es verdad que he ido haciendo cosas divertidas para mí, pero no sé si lo suficientemente interesantes como para escribirlas aquí. 

A pesar de ello, hoy estoy contento porque vuelvo a tener un motivo para escribir, y no es otro que el hecho de que me he vuelto a encontrar con los puffins o frailecillos! posiblemente el mejor ave que existe. 

Volveremos a ellos más adelante. 

Tenía tres días libres y recién comenzaba julio; mes en el que no se va la luz del día en ningún momento. Así que cámaras en mano y mochila (bastante pesada, por cierto) en la espalda, cogí el coche y me dirigí hacia el este de la isla; sin ningún destino concreto en mente y con el único objetivo de buscar lugares y momentos que captar con mi cámara. 

La verdad es que no salí para nada pronto de casa. Lo bueno de tener 24h de luz es que los horarios se pueden modificar, y teniendo en cuenta que por la noche habría menos gente en los sitios, decidí salir a media tarde. ¡Qué gran acierto! A eso de las 23:00 estaba llegando a Fjalljökull, un lago glacial muy cercano a Jökullsarlon, precioso, y en el que no había más que 4 personas que enseguida se fueron y me lo dejaron todo para mí. Fue un momento increible. El abrumador silencio se rompía de vez en cuando con el estruendo de los bloques de hielo cayendo del glaciar o chocando entre sí. Un temblor que asustaba y que aceleraba el pulso, pero que a su vez proporcionaba paz. 




Después, seguí conduciendo un poco más para ver la mítica "Diamond beach" (playa de los diamantes), una playa situada en la desembocadura de la laguna glacial (Jökulsarlon) en la que frecuentemente quedan encayados los bloques de hielo que proceden de la misma. 


¿A qué hora pensáis que están hechas esas fotos? Pista: están hechas al día siguiente ;)

Cómo ya sabéis, en algún momento del viaje quería ver frailecillos, así que con el ánimo de verlos al día siguiente, cambié de sentido y emprendí la vuelta para dirigirme dirección Vik y estar así más cerca de Dyrhóaley, uno de los lugares de Islandia dónde mejor se pueden ver. Pero antes había que dormir y decidí parar a mitad de camino dónde había descubierto que había un cañón precioso que no me quería perder. 

Cuando llegué, era tarde, así que decidí dormir un poco antes de hacer la ruta. A en punto de la mañana, mochila, cámara y dron en mano, ya estaba haciendo la excursión que me llevaría al cañón. Llegué como a las 5:30 y volvía a tener todo el cañón para mí, la verdad que da gusto estar en estos lugares solo, sin la masificación que están empezando a sufrir. Pero quién soy yo para juzgar esto, al fin y al cabo, yo estoy haciendo lo mismo. Eterno debate. 




A la vuelta, y ahora sí, por fin, me dirigía hacía los alrededores de Vik en busca de los frailecillos que me regalaron momentos muy bonitos.

 

Eché un buen rato viéndolos, hasta que por la tarde me surgió un plan que no tenía pensado: Ir al valle de Thorsmork, uno de los lugares más bonitos para los islandeses y turistas...

Comentarios

  1. Tú y tus frailecillos 😉😉

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  2. Es increíble ese sitio, no conocía los frailecillos, un abrazo

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  3. Que fotones, qué maravilla todo y qué oportunidad, de nuevo, de disfrutar un país tan increíble!!

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