TU MEJOR VERSIÓN
Piensa en qué esperas de esta vida, cuáles son tus metas. ¿Son ambiciosas? ¿pequeñas? ¿No esperas nada? Si las tienes, ¿cómo esperas conseguirlas? ¿Necesitas un poco de ayuda? El templo de Katsuo-ji, en Osaka, es el templo perfecto para pensar en todo esto.
Son dos las religiones más practicadas aquí en Japón: el Sintoísmo y el Budismo. Ambas coexisten (me ha parecido entender que la mayoría aquí practica ambas, aunque no estoy seguro de esto, por lo que podéis cogerlo con pinzas), y mientras que la primera se basa en la fé hacia los espíritus de la naturaleza y la pureza, la segunda se centra más en la consecución de la iluminación. Se podría decir que incluso son complementarias; una se encarga de la vida y la otra de la muerte.
Se ven templos y santuarios por todos los lados aquí en Japón, de hecho, creo que hay más templos y santuarios que tiendas de conveniencia, y eso que están en todos los lados. Hay infinidad de lugares de culto para visitar y lo más guay es que en lo que a los santuarios sintoístas se refiere, todos están rodeados de naturaleza ya que se hace culto a ella.
Así que después del día ajetreado que tuve en Osaka, tocaba ir a un sitio más tranquilo: el templo de Katsuo-ji.
Para llegar allí desde Osaka hay que coger un tren y un autobús. En general, la gente reserva todo pero yo fui sin horarios ni entradas y no tuve ningún problema, tanto los trenes como los buses tenían bastante frecuencia y fue todo muy fluido, prácticamente sin esperas.
Tanto la zona como el templo, son súper bonitas y lo más llamativo, los miles y miles de Darumas que te encuentras por todos los lados.
Se dice que estos seres ayudan a sacar tu mejor versión, pero siempre bajo la constante idea de que el trabajo ha de ser hecho por uno mismo. Se utilizan estas figuras a modo de recordatorio de un auto-contrato firmado en el que se da un periodo de un año para cumplir una promesa de autosuperación y de la que solo tú mismo eres juez.
Una vez tienes tu daruma, este no tiene ojos. En su parte posterior has de escribir tu promesa, tu objetivo y junto con ello, debes pintarle uno de los ojos, solo uno. Firmado el contrato, cada día durante un año, deberás serte fiel en esa promesa que te has hecho y trabajar en ti. Colocarás tu Daruma en una zona visible para que te ayude a recordar tu promesa y tras ese año de trabajo, toca hacer valoración. Aquí entra la honestidad, ¿has hecho todo lo que has podido para conseguir tu objetivo? ¿Lo has conseguido? Solo tú puedes juzgar eso, solo tú tienes la respuesta. Si es así, puedes dibujar el segundo ojo y devolver tu Daruma a Katsuo-ji juntos con el resto.
Ale, os dejo con deberes esta vez ;)
Abrazos!
Guille.




Haremos los deberes!!
ResponderEliminarQue bonito todo,
En medio de la naturaleza todo cobra mas fuerza (.)